Por todos los infiernos del mundo

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Anoche Lilith bailó sobre mí,
con el sutil aleteo
de sus alas caídas en mi vientre,
convertida en una balada sin letra.
O tal vez, fue una saeta sin acento
que busca el quejido de un penitente.
Tal vez, y digo que tal vez,
porque el susurro, excitante,
fue puro jazz convertido en saxo,
mientras un gato en el balcón,
vislumbraba el deseo tras las bambalinas,
entre sudor y copas de vino;
como el amor a destiempo, cortado en tiras,
para esnifar los segundos pertinentes
tras el cálido anhelo de dos eternos amantes.

Siempre con la única y dolorosa condición:
de que el amor, entre cielo e infierno,
será como la mancha del tinte
de un mimado Ribera del Duero.

@XaviviGarcía

 

 

La caída

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Enloquezco
cada vez que me hablas;
mientras miro esos labios
que bailan dictados por el compás
de tus sugerentes palabras.

Y te miro, una vez más…

y me pierdo cuando pienso
haciendo un inútil equilibrismo
con el único anhelo de besarlos,
a sabiendas de la locura
de caer en tus pechos.

Y te miro, perdido, ardiendo;
mientras al final,
como un café en las manos,
me doy cuenta de que los sueños,
sin edulcorante, son amargos.
Y esa es la realidad.

@XaviviGarcia

 

 

Veneno

¿Y si tu verdad se esconde
bajo una caliente piedra
como un peligroso escorpión?
Entonces la araña que escribe
estas líneas en su mente
entrará en la oscura hiedra,
con la intención de quemarse
y seguir viva con la verdad,
aunque me aflija el saberlo,
jamás me arrepentiré
de llevar tus besos por dentro.

@XaviviGarcia