Ojos secos

Yacen ahora secos, sin lágrimas.
Sin el consuelo de la huida
con paso incierto del ser amado.
Sin el sabor de la última comida.
Sin el olor del perfume preferido,
pero con el horrible ruido de la batalla…

Y eso es puro dolor, demasiado;
morir con los ojos abiertos
mientras tú ya eres pasado.
Tal vez, un pretérito imperfecto
que no pudo llorar lo necesitado.

@XaviviGarcía

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.