Tú, niña

¡Qué tendrás, niña!
Que sin ser verso, rimas;
que sin ser historia, apasionas;
que sin ser mala, haces pecar.

¡Qué tendrás, niña!
Que cada vez que me hablas
se dibuja mi deseo en tu destierro,
mientras huyen las gacelas
sedientas de melancolía.

¡Qué tendrás, niña!
Que sin ser nada, todo representas;
como el amor que empieza en mi boca
y en la tuya, por desgracia, no germina.

 

 

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