Sólo una respuesta

Desde que se perdieron tus palabras
por el camino del sin sentido,
con una cobardía inimaginable,
quedando yo desnudo y desconsolado;
desde que tus besos, avergonzados,
decidieron marcharse de mi lado
por un amor inconfesable;
desde ese mismo frío instante
en el que la brisa me dejó olvidado,
yo todavía sigo aquí, nada distante,
abrazado y arropado por mi soledad,
esperando una respuesta coherente.

Sólo una respuesta, no pido más.

Imagen: Pixabay

La importancia del vacío

Siento tantas cosas,
como el olor de otoño, ajeno;
como que he roto el anhelo
de un bonito juguete.
En mis dedos no tiene arreglo.
Pero lo que más siento
y es un pesar tan grande,
es ver mi corazón rebotado,
de un lado a otro lado
sin encontrar la certeza de un gol,
ni siquiera rozar el palo.
Al fin y al cabo,
la portería siempre estuvo vacía.

Javier García Martínez 

Tú, niña

¡Qué tendrás, niña!
Que sin ser verso, rimas;
que sin ser historia, apasionas;
que sin ser mala, haces pecar.

¡Qué tendrás, niña!
Que cada vez que me hablas
se dibuja mi deseo en tu destierro,
mientras huyen las gacelas
sedientas de melancolía.

¡Qué tendrás, niña!
Que sin ser nada, todo representas;
como el amor que empieza en mi boca
y en la tuya, por desgracia, no germina.

 

 

La piga

Ahir, va ser ahir
quan no vaig poder dormir;
somniava ben despert
al cim del plaer.
I era tan curta la distància ,
tan vaga la veritat,
que només era una piga
la qual furtava els meus somnis.

Una piga, xicoteta piga,
la causant de tot el mal.

ànimaferida

Creer es crear

A lo mejor,
entre el vacío de tu mirada
y el frío de tu corazón,
existo…
porque quiero creer,
porque quiero crear
amor ahí donde hay olvido.

 

Rompeolas

Se desliza
como serpiente jugando,
mi lengua en tu miel;
placer, y quizá pecado
al sentir tus manos
erigiendo el faro del regocijo,
señalando la llegada,
con rumbo desorientado,
de una tormento húmeda;
y llueve, sólo llueve;
en tu boca, en la mía,
el deseo en forma de vapor,
mientras escuchamos juntos
la calma en la punta del rompeolas.

La fantasía